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Colecciones Permanentes.

Pinacoteca:

Esta es una colección de Obras de Arte de diferentes artistas de la región que han dado a conocer sus obras en este Museo donando una de ellas como agradecimiento a la Institución. Esta Colección se ha venido formando desde el año 1976 hasta la fecha y muestra obras de hoy reconocidos artistas

Colección Andrés Pérez Mujica:

Nació en Valencia, el 15 de Noviembre de 1873. La familia Pérez Mujica se estableció en Valencia para fines del siglo XIX, la mayor parte de sus integrantes fueron profesionales en el ejercicio de sus carreras. Sin vivir en la opulencia y la riqueza llevaba una existencia sin mayores dificultades económicas. Estudió en Caracas a los 17 años en la Academia de Bellas Artes, también estudió en la Academia de Bellas Artes de París, bajo una pensión otorgada por Cipriano Castro.

Se casa con Tatiana, su eterna musa, originaria de Siberia. Pasa una estancia en España y regresa a París donde es receptivo a la sensibilidad impresionista expresada en sus óleos y no escapa su obra escultórica al poderoso influjo de la obra de Rodín.

La primera etapa, tanto en pintura como en la escultura, corresponde al período de surgimiento de la vocación e iniciación en el terreno artístico; la segunda, es el período de transición de su pintura de los cánones de la escuela vieja hacia el modernismo y a la culminación de su arte escultórico y es hoy considerado el mas completo de los escultores venezolanos que vivieron entre el siglo XIX y el XX. Su tratamiento del tema erótico en el desnudo femenino expresa una sensualidad pura. Es el mas Rodiniano de nuestros escultores. La tercera etapa define a Andrés Pérez Mujica como escultor y pintor enmarcado dentro de un modernismo moderado característico de su obra pictórica. Regresa a Venezuela artísticamente formado y enfermo y muere el 18 de diciembre de 1920 en Valencia, rodeado de su madre, sus hermanos y su esposa.

Tatiana, musa, esposa, consejera, Andrés Pérez Mujica, ve en ella la modelo perfecta para muchas de sus obras en las cuales se observan algunos desnudos y esculturas. Cuando su esposo muere, ella se consagró a cuidar sus obras y cumplir su último deseo: que las mismas reposaran en la ciudad natal. Tatiana forma un Museo que se mantuvo mucho tiempo en la Casa Páez, pero más tarde ésta colección se trasladó a su casa privada donde fué localizada por la Dra. Peñalver quién junto con la Sra. Taborda, Oswaldo Feo Caballero y José Alezones Aponte, hicieron posible que esta magnífica colección fuera entregada a la Nación para guardarla para la posteridad tan cual como lo quería la esposa del distinguido pintor. Estas obras no solo se han conservado y custodiado para disfrute de las nuevas generaciones sino que también han sido sometido a un proceso de restauración que las conservará por un largo tiempo.

Antonio Herrera Toro:

Nace en Valencia el 16 de enero de 1857, ingresa en la Academia de Bellas Artes de Caracas; pensionado por Guzmán Blanco, estudia en el Instituto Internacional de Bellas Artes para perfeccionar su pintura, combina el quehacer de la vida pública con la pintura; dedicó también tiempo a la poesía y al periodismo. Muere en 1914.

Fué un pintor muy fecundo. Tanto en Caracas como en su patria chica, Valencia, encontramos obras suyas tipo murales en templos y edificios públicos.

En Caracas en el presbiterio de la Metropolitana se admiran sus cuadros: "La Fe", "La Asunción", "La Esperanza", "La Caridad", en el bautisterio del Templo de Altagracia, "La Ïnmaculada Concepción" y el "El Bautizo del Salvador" en Valencia, "La Entrada de Jesús en Jerusalén", "El Reparto de los Panes", "La Ultima Cena" y "La Ascensión, en la Catedral. El Plafón y las Paredes del Teatro Municipal.

En Antonio Herrera Toro se aprecia la influencia de los grandes maestros del Renacimiento Italiano, que el estudió durante su estadía en Roma.

Quizás sus estudios de matemáticas lo llevaron a ser insigne dibujante, apegado a la exactitud de las líneas y a la proporción de la figura.

El tema principal de inspiración para Herrera Toro fué religioso. Los asuntos familiares también reclamaron su atención en las composiciones pictóricas. Esto al lado del predominio en la realización de retratos que junto con la inspiración religiosa constituyen las bases fundamentales de sus obras.

En este Museo se exhiben dos de sus principales obras, las cuales son: Un óleo que representa al General Alcántara Primer Gobernador del Edo. Aragua en la época del General Juan Vicente Gómez, propiedad de su hija Beatriz Alcántara de Azpurua, el cual se encuentra en calidad Guardia y Custodia en esta Fundación. Una escultura, que representa un Busto de Antonio Herrera Toro elaborado por el Artista Braulio Toledo Tovar.

Arte Colonial y Religioso:

La pintura se inicia en Venezuela de manera formal hacia mediados del siglo XVII, cuando el esfuerzo colonizador implanta definitivamente el dominio Español. Las escasas producciones artísticas que se elaboraban entonces, se dedicaban en su casi totalidad a cubrir las exigencias religiosas. Así, en las décadas iniciales del siglo, el arte estuvo representado en Venezuela por las contadas obras de carácter religioso que fueron traídas o encomendadas a España por Clérigos y fervorosos creyentes. Estas escasas obras cumplieron un gran papel en el nacimiento de nuestro Arte Pictórico, ya que ellas sirvieron de inspiración y modelo para que nuestros artistas pudieran plasmar sus inquietudes.

Las necesidades artísticas de la Iglesia fomentaron la aparición de núcleos de imagineros y retablistas, anónimos la mayoría, que sirven para testimoniar las difíciles inicios del arte Venezolano. Las modestas creaciones de estos artistas, conocidos como "Santeros", se encuentran esparcidos a lo largo del territorio Venezolano.

La heterogeneidad es el rasgo distintivo del arte Venezolano en el siglo XVII, cuyas producciones, de realización americana, guardan un característico sabor peninsular.

Entre las realizaciones artísticas más importantes de este período figuran obras como el retrato de Fray Antonio González de Acuña (autor anónimo), una imagen de Santo Domingo (anónimo), San Miguel (autor anónimo), Virgen del Rosario (Pintor del Tocuyo), Cuadro de Animas (Idem). Todas ellas muestrario de un arte que buscaba caminos adecuados para su desarrollo. Sin escuelas ni academias que orientaran y definieran sus vocaciones artísticas, nuestros pintores de entonces lograron, no obstante verdaderas manifestaciones de valor estético.

Con el siglo XVIII, el panorama pictórico venezolano se hace más amplio y diversificado. Si bien siguen prevaleciendo los temas religiosos, los retratos adquieren también gran importancia. Evolución que se explica a partir de las nuevas características de cosmopolitismo y cultura que la sociedad colonial había ido adquiriendo. La Compañía Guipuzcoana, que sirvió de contacto con el viejo Mundo y el tráfico con las tierras mexicanas, produjeron la alteración del estilo de vida y las inclinaciones y gustos de la sociedad de entonces.

Con el surgimiento de Juan Pedro López y de la Escuela de los Landaeta, se manifiesta una mayor cohesión de la Pintura venezolana dentro del cuadro de sostenido progreso material y espiritual de la Colonia en este momento.

Entre las obras producidas durante este siglo en venezuela se encuentran el Magnífico retrato de Solorzano y Tovar (ambas anónimos), De Francisco José Lerma, primer pintor del siglo XVIII su obra identificada son, la Sagrada Familia, San Miguel Arcángel y la Virgen de la Merced. Otras obras interesantes con la Muerte de San Francisco, Aparición de San Francisco al Papa y Coronación de la Virgen, imágenes definidas por la fortaleza de los rasgos, y de cuyo anónimo autor denominado "El Pintor de San Francisco", no se conocen mayores detalles. Por último están las obras de Juan Pedro López Inmaculada Concepción, Virgen de la Luz, Virgen del Rosario, Santa Rosa de Lima, etc., que pone de relieve la maestría alcanzada por nuestro máximo pintor de la segunda mitad del siglo XVIII, así como la amplia y valiosa producción de la llamada Escuela de los Landaeta, entregada por magníficos artistas religiosos y retratistas consumados : la Inmaculada Concepción, La Coronación de la Virgen, San Luis de Tolosa, Obispo Juan Antonio de la Virgen María y Viana, dan fé de la calidad plástica de los integrantes de este grupo pictórico.

En este Museo se exhibe una colección que ha sido recolectada durante a lo largo de los años, como una muestra del arte de ésta época. Entre las Obras se encuentran:

Obras Donadas:

Obras en Guardia y Custodia: