A partir de 1949, el maestro Freddy Reyna dirige la Escuela de Marionetas del Ministerio de Educación y ese mismo año escribe su primer método de cuatro y lo pública en 1957 dedicado a Raúl Borges.

 

  Este peculiar método contiene una tablatura adaptada a este instrumento con doscientas formulas de acompañamiento, reviviendo así, las maneras renacentistas de escribir la música para vihuela y guitarra, antecesora del cuatro Venezolano. Para el año de 1963 era bastante popular y utilizado para modalidades de golpeado, rasgado y punteado.

 

  En 1958 Freddy Reyna viaja a Europa donde permanece hasta 1966. Todo ese largo período lo aprovechó el maestro en la investigación de la música para laúd y vihuela del siglo XVI. Asiste a cursos para sistematizar y documentar sus conocimientos en los más diversos escenarios.

  A su regreso a Venezuela hace una extensa gira de conciertos por todo el país, dicta cursos de cuatro solista por todo el territorio nacional, produce y graba numerosos discos con artistas como Alirio Díaz, Conny Méndez y Morella Muñoz.

 

  La generosidad de Freddy Reyna junto a su vocación de educador y el amor a los niños lo llevaron a coleccionar juguetes, títeres y marionetas durante más de 50 años. El maestro hizo replicas exactas de gran parte de estos juguetes para que los niños pudieran tocarlos y ver como estaban hechos, incluso dictó talleres de cómo construirlos y es que su lema era:oigo y lo olvido, veo y lo recuerdo, hago y lo comprendo.

 

 

  Para aquel hombre, el juguete debía propiciar la acción colectiva y estimular sus sentimientos comunitarios. Jugando, el niño desarrolla su concentración ejercita su imaginación, saca a la luz sus ideas y pone en practica su comportamiento social.

  A lo largo de los grandes cambios de la humanidad, los juguetes han reflejado las preocupaciones y las técnicas de la época en las cuales se producen, pero hay juguetes que han permanecido a través de los tiempos como las maracas, las muñecas, las pelotas porque responden a necesidades básicas del hombre.

  Muchas veces, el valor artístico de un juguete no está relacionado con su costo, un juguete de a un centavo muchas veces puede ser más valioso que uno de plástico o electrónico.

 

  El juego para los niños es fuente de alegría y para los adultos es el enlace del cual no queremos separarnos por el hecho de haber crecido.

 

  Freddy Reyna dedicó parte de su vida a la fabricación de instrumentos musicales en su taller. Allí pasaba largas horas tratando de buscar nuevas aplicaciones sonoras a su inseparable cuatro.

Esta pagina fué diseñada por Veronica Rojas y Texto de Winder Rodriguez, Si desea adquirir el video documental de Freddy Reyna comunircarse a Winde7@cantv.net