Canta, oh Diosa de
la Sabiduría, a la majestad del fuego.
Levantemos nuestras
copas y brindemos por la jerarquía de las llamas...
Escanciemos nuestras
ánforas de oro y bebamos del vino de luz hasta embriagarnos...
¡Oh Demóstenes! Cuán rápidos fueron tus pies
en Cheronea...
Mésmer, Caglistro, Agripa, Raimundo Lulio, a todos os conocí , a todos os ví, y os llamaron locos.
¿De dónde sacásteis
vuestra sabiduría? ¿ Por qué la muerte selló vuestros labios? ¿ Qué se hicieron
vuestros conocimientos?
Yo beberé el vino de
la sabiduría esta noche, en el cáliz de vuestros augustos cráneos, y en un
gesto de rebeldia omnipotente me revelaré contra la antigua huesa.
Yo romperé todas las
cadenas del mundo, y me declararé inmortal aunque me crean loco.
Yo empuñaré la
espada de Damocles, y haré huir a la importuna huésped...
Pero no podrás
contra mí, muda calavera, por que yo soy eterno...
Cristo ígneo, Cristo
ardiente, yo levanto mi copa y brindo por los dioses, y tú, bautízame con
fuego...
¿ De dónde surgió
esta enorme creación?
¿ De dónde surgieron
estas inmensas moles planetarias que como monstruos milenarios parecen salir de
las fauces de un abismo para caer en otro abismo más terrible y espantoso que
el primero?
Levanto mis ojos a
lo alto y sobre la cabeza ígnea del más grande de todos los sacrificados, leo
esta palabra: “INRI”.
Ignis Natura
Renovatur Intregram. ( El fuego renueva incesantemente toda la naturaleza.)
Si, amados
discípulos, todo el universo no es sino las granulaciones del foat.
¡ Oh las jerarquías
de los fuegos! Oh las jerarquías de las llamas.
Rosas ardientes,
ardientes... Culebras ígneas... sílbad... silbad eternamente sobre las aguas de
la vida para que surjan los mundos... silbad, silbad eternamente, con el
silbido del foat, santas llamas... Bendito sea el fiat luminoso, el fiat
espermático del eterno Dios viviente que puso en existencia el universo.
Divino fuego, tú
eres el numen divinal de todas las existencias infinitas, y cuando la llama
subterránea devore la forma y queme los fundamentos del mundo, tu serás como
eras antes, sin sufrir cambio alguno, ¡Oh! fuego divino y eternal...
Foat fecunda la
materia caótica y surgen los mundos a la existencia. Todo lo que ha sido, lo
que es y lo que será es hijo del fuego...
El fuego del
espíritu santo es la llama de Oreb...
Foat vive en nuestros testículos y solo es cuestión de ponerlo en
actividad por medio de la magia sexual para convertirnos en Dioses... en Devas,
en seres divinos e inefables. El fuego de la castidad, es el fuego del espíritu
santo, es el fuego de la pentecostés, es el fuego del Kundalini... es el fuego
que Prometeo robó al cielo... es la llama sagrada del templo que las vestales
encienden... es la llama de triple incandescencia, es el carro de fuego en que
Eliseo subió al cielo...
En los tiempos del
antiguo Egipto, el neófito que aspiraba a ser alquimista, para despertar el
divino fuego, había de casarse con una mujer madura, pero si lo hacia con una
joven, había de demorar algunos meses antes de efectuar la conexión sexual, y
entre las condiciones matrimoniales estaba el tener que obedecer a su mujer, a
la cuál se sujetaba con mucho gusto el alquimista...
Introducir el miembro
en la vagina y retirarse sin derramar el Semen, esta es la vieja fórmula de los
antiguos alquimistas... Con ella se despierta la culebra ígnea y logramos la
unión con el Intimo: él es el real “YO”, aquel Ruach Eloím que según Moisés
labraba las aguas en el principio del mundo, y entonces nos convertimos en el
Rey Sol, en el Mago Triunfador de la Culebra... nos hacemos dioses omnipotentes
y con la espada de Damocles derrotamos a la muerte... La Naturaleza entera se arrodillará ante
nosotros y las tempestades nos servirán de alfombra para nuestros pies. Foat es
el elixir de la larga vida, y con ese elixir podremos conservar el cuerpo a
través de millones de años... La mujer
es la vestal del templo...
La mujer enciende la
llama... de nuestro arquín sonoro, el cual vibra en los espacios cósmicos con
esa tremenda euforia solemne e inefable de los dilatados cielos de Urania...
Mujer, yo te amo...
Hace muchas noches,
Que lloro mucho...mucho...
Y al fin de la jornada escucho tus cantares,
Y tiemblan de amor los soñolientos astros,
Y se besan las musas celestiales con tus cantos...
Eres un libro sellado con siete sellos.
No se si eres dicha o veneno.
Estoy en el borde de un abismo
que no entiendo:
Siento miedo de ti, y de tu misterio.
Mujer, yo te adoro.
Quiero beber licor de mandrágoras,
Quiero besar tus manos,
Quiero sentir el canto de tus palabras
Y encender mis fuegos.
Mujer, no me puedes olvidar,
Me dijiste que me amabas
Y me juraste tu cariño,
En noches adoradas...
En noches de idilio...
En noches perfumadas...
Y de cantos y de nidos...
Vieja sacerdotisa, enciende mi pabilo,
Enciende mi llama de triple incandescencia;
Núbil vestal de templo divino...
Entrégame los frutos de la ciencia...
Por: Samael Aun Weor.
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¿Quién es ese joven de túnica grisácea, ojos negros y profundos, nariz aguileña, alto cuerpo y pelo alborotado?
¿Quién es ese alegre joven que ríe alegremente en tertulia con amigos,
despreocupado y feliz en la orgía?
¡Ah! Es Belcebú , el rey de la fiesta, el simpático amigo de las
tabernas, alegre compañero de la orgía, el romántico galán despreocupado de la
antigua Arcadia...
He penetrado clarividentemente en la época de Saturno... aquí no veo
nada vago ni vaporoso... Besant Leadbetier, Heindel, Esfeiner, ¿dónde están
vuestros poderes?
¿Qué se hicieron vuestros conocimientos? ¿ Para qué me habláis de cosas
vagas cuando todo aquí es concreto y exacto?
Estos hombres de la época de Saturno eran hombres... y hombres de
verdad, porque tenían un “yo” y sabían que lo tenían...
Las humanidades, siempre son análogas, y estos hombres de la época de
Saturno, eran como los actuales... el ambiente semejante... Cuando se habla de
humanidad, vienen a la mente negocios, tabernas, lupanares, orgías, bellas
muchachas casquivanas, y apuestos galanes, princesas robada y viejos castillos,
tenorios de barrio, y poetas trasnochados, el anciano que pasa, el niño que
llora, la madre que arrulla una esperanza y el fraile de cualidades y defectos,
variados, diversos, que constituyen los valores humanos...
La humanidad es una matriz donde se gestan Angeles y Diablos... de la
humanidad no sale sino eso: Angeles y Diablos...
Cuando las mónadas divinas animan los tres reinos inferiores no hay
ningún peligro. El peligro está al llegar al estado humano: de ese estado se
sale para Angel o para Diablo...
Belcebú fue un gran rebelde que sacudió su cabeza y su melena
alborotada sobre las copas y delicias de la Arcadia... Tuvo ansias de sabiduría
y sus alas de águila rebelde no cabían dentro del gallinero parroquial.
Su verbo tremendo y fogoso desconcertaba a los imbéciles y
desenmascaraba a los traidores con sus proverbios contundentes y luminosos...
En su alma ardía el fuego de la eternidad, y un grito de rebeldía
sacudía sus entrañas de titán... gozaba
de toda clase de comodidades y habitaba en una casa confortable y lujosa de la
Arcadía...
Ese era su nido de águila rebelde...
La materia toda, era mental... todos los humanos usaban cuerpos
astrales... Comían, vestían, bebían y se divertían como ahora, porque el cuerpo
astral es un organismo casi tan denso como el físico y está análogamente
constituido como el físico... Ciertamente los hombres de al Arcadía recordaban
antiguos cataclismos y hermosas tradiciones milenarias... de épocas pre-saturnianas...
pero en el pleno apogeo del estado humano, la vida era semejante a la actual...
Fiestecitas retozonas...
De alegres camaradas...
Pálidas lumbres...
Y licor de mandrágoras.
Noches de borrasca y
orgía...
Romances de amor y poesía...
Que vale más no recordar...
Doncellas de casta morena
Que caen entre los brazos...
Y son como el viento ligeras
Con esos trajes de raso...
FIN.
Hay 7 verdaddes, 7 señores sublimes y 7 secretos ....
El secreto del abismo es uno de los 7 grandes secretos indecibles....
Abaddón es el Angel del abismo. Viste túnica negra y capacete rojo como
los Dugpas y los Bhonsos del Tibet Oriental y de las comarcas de Sikkím y de
Bhután, como los magos negros del altar
de Mathra (pronunciado Mazra por las rosacruces de la escuela “Amorc” de
California).
Magos de capacete rojo son también los Venerables Anagarikas y en fin,
los grandes jerarcas de las cavernas tenebrosas...
Una cosa es la Teurgia y otra cosa es la Nigomancia... El Maestro
interno del “Teurgo”, es su “Intimo”. El Maestro interno del Nigromante es su
Guardián del Umbral , al cual llaman el guardián de su conciencia, el guardián
del recinto, el guardián de su cámara, el guardián de su sanctum...
El “Intimo”, es nuestro espíritu divinal, nuestro yo superior, nuestro
Angel interno.
El Guardián del Umbral es el fondo interno de nuestro yo animal.
El “Intimo” es la llama ardiente del Oreb. Aquel Ruach Eloím que según
moisés labraba las aguas en el principio del mundo, el Rey Sol, nuestra mónada
divina, el “Alter ego “ de Cincerón.
El Guardián del Umbral es
nuestro Satán.... nuestra bestia interna, la fuente de todas nuestras pasiones
animales y apetitos brutales...
El yo superior del “Teurgo” es el “Intimo”. El yo superior del
Nigromante, es el Guardián del Umbral.
Los poderes del “Intimo” son divinos. Los poderes del Guardián del
Umbral son diabólicos.
El Teurgo rinde culto al Intimo . El Nigromante rinde culto al Guardián
del Umbral.
El Teurgo se vale de los poderes del Intimo para sus grandes trabajos
de magia practica. El Nigromante rinde culto al Guardián del Umbral para sus
trabajos de magia negra.
Hemos llegado al imperio omnipotente de la alta y baja magia.
La luz astral es el campo de batalla entre los magos blancos y negros.
La luz astral es la clave de todos los imperios y la llave de todos los
poderes. Ese es el gran agente universal de vida. En ella viven las columnas de
Angeles y demonios...
Para llegar a la teurgia hay que ser primero, alquimista , y es
imposible ser un alquimista sin una mujer.
Vitriolo, es una de las claves del Alquimista Gnóstico; esta palabra
significa: “Visitan interiorem terre rectificatum invenias ocultum
lapidum”_ Visita el interior de nuestra
tierra, que rectificando encontrarás la piedra oculta.
La clave está en el vidrio líquido flexible maleable... este vidrio es
el “SEMEN”. Tenemos que hundirnos dentro de nuestro laboratorio orgánico y
aumentar y rectificar nuestro vidrio
líquido a fin de aumentar con heroísmo la piedra filosofal, la fuerza de Nous,
el Logos inmortal, la Culebra Solar, que en el fondo de nuestra arca duerme con
silente inquietud.
La mujer es la Vestal del Templo, y la Vestal enciende el fuego sagrado
de triple incandescencia.
El elixir de larga vida es oro potable, y ese oro es el SEMEN... el
secreto está en conectarse sexualmente con la sacerdotisa y retirarse antes de
derramar el semen.
I.A.O: Esas tres letras vocales deberán pronunciarse durante éste
trance sexual así:
I............................ A.......................
O..............................
Cada letra requiere una exhalación completa de los pulmones, luego se
llenan completamente y se pronuncia la segunda y luego la tercera. Esto se debe
hacer mentalmente cuando la sacerdotisa no está preparada evitando así malas
interpretaciones por su parte.
Con esta clave despierta nuestro Kundalini, y al fin llegamos al
matrimonio de “Nous” y conquistamos a la bella Elena por la cual pelearon
tantos ilustres guerreros de la vieja Troya.
La bella Elena es la mente ígnea del alma que ya se desposó con su
amado eterno, con el íntimo.
La bella Elena es la mente ardiente del teurgo. Con esa mente el teurgo
transmuta el plomo en oro real y efectivo... El teurgo empuña la espada y como
un Rey de la naturaleza, resucita los muertos, cura los ciegos y los cojos y
los paralíticos... desata los huracanes y heroico se pasea por los jardines de
juego de la naturaleza.
¿Qué lógica inductiva sirve de base a los Neoplatónicos Plotíno y
Porfirio para combatir la teurgia fenoménica?
Todas las existencias infinitas del universo son hijas de la teurgia
fenoménica... Hay una enorme diferencia entre el espejo de la teurgia y el
espejo de la nigromancia; el espejo de Eleusis es diferente del espejo de Papus
y la escuela de Amorc de California.
El espejo de la escuela de Papus es Nigromancia y magia negra. El
espejo de los misterios de Eleusis es pura y divina teurgia.
El iniciado de Eleusis en estado mantéia (éxtasis) pronunciaba la
sílaba sagrada y entonces aparecía en el resplandeciente espejo, el Intimo del
Iniciado, todo hecho de luz y belleza... Muchas veces el iniciado provocaba el
estado Mantéia bebiendo el cáliz del Soma que lo transportaba al pleroma
inefable del amor.
El nigromante de la escuela de Amorc de California ruega al guardián
del umbral para que aparezca en el espejo, y una vez hecha la visión, el
candidato queda esclavo del guardián del umbral, y convertido en mago negro.
El ritual de primer grado de la escuela de Amorc de California es el
crimen más monstruoso que se ha cometido contra la humanidad. El discípulo
mirando al espejo invoca al monstruo del umbral con estas ocho preguntas que se
hace así mismo:
1. ¿Quisieras conocer
el misterio de tu ser?
2. ¿Quisieras conocer
el terror del umbral?
3. ¿ Escucharás la voz
que contesta?
4. ¿Has oído hablar de
la conciencia?
5. ¿Sabes tú que la
conciencia es la voz interna y que habla cuando se le da la oportunidad de
hacerlo?
6. ¿Darás a la
conciencia libertad para que te hable?
7. ¿Sabes que tu
conciencia es tu guardián y por lo tanto el guardián de este Sanctum?
8. ¿Y sabes que éste
sagrado guardián estará siempre presente en esté Sanctum para guiarte y
protegerte?
Estas ocho preguntas se las hace el ingenuo discípulo, y después de
recitar algunos otros párrafos de magia negra ante el espejo, dice: “Ante mis
fráteres y señores y en presencia del guardián del sanctum, proclamo que me he
acercado al terror del umbral y que no he tenido terror por mi alma, ahora soy
ordenado a mi verdadero “yo” (el guardián del umbral) que tenga dominio sobre
mi cuerpo físico y mi mente.
Así queda el ingenuo discípulo convertido en mago negro, esclavo del
guardián del umbral y de las tinieblas.
Este ritual de magia negra adaptada hoy al siglo XX es antiquísimo.
Belcebú después de haber pasado por él, en la antigua Arcadia, comenzó su
horrible carrera de demonio. Con justa razón el reformador tibetano, Tsongka-pa
en 1387 echó a las llamas cuanto libro de nigromancia encontró, pero algunos
Lamas descontentos se aliaron con los Bonsos aborígenes y hoy forman una
poderosa secta de magia negra en las comarcas de Sikkín, Bhután y Nepal,
entregados a los ritos negros más abominables.
Jámblico, el gran teurgo dice: La teurgia nos une más fuertemente con
la divina naturaleza; esta naturaleza se engendra por sí misma, actúa por medio
de sus propios poderes, es inteligente y lo mantiene todo; es el ornamento del
Universo y nos invita a la inteligente verdad, a la perfección, y a compartir
la perfección con los demás.
Tan íntimamente nos une a todos los actos creadores de los Dioses, en
proporción a la capacidad de cada cual, que luego de cumplir los sagrados ritos
se consolida el alma en las acciones de inteligencia de los Dioses hasta que se
identifica con ellas y es absorbida por la primieval y divina esencia: tal es
el objeto de las sagradas iniciaciones de los egipcios.
Jámblico invocaba y materializaba a los dioses planetarios.
Primero se es alquimista, luego mago, y por último teurgo.
Practicando magia sexual despertamos la culebra y nos volvemos teurgos.
Todo secreto está en aprender a conectarse con la mujer y retirarse sin
derramar el semen
En los misterios de Eleusis el baile al desnudo; la magia sexual y la
música deliciosa eran algo inefable.
La Iglesia Gnóstica ha abierto sus puertas a la humanidad entera, y a
mi, Aun Weor, me ha tocado difundir la sabiduría de la culebra entre la
humanidad doliente.
Mantéia, Mantéia, Mantéia ..
La música del templo me
embriaga
Con este canto delicioso...
Y esta danza sagrada.
Y danzan las exóticas
sacerdotisas
Con el impetuoso frenasí de
fuego
Repartiendo luz y sonrisa,
En aquel rincon del cielo .
Mantéia, Mantéia, Mantéia,
Y la serpiente de fuego,
Entre mármoles augustos,
Es la princesa de la púrpura
sagrada,
Es la virgen de los muros vetustos.
Es hadid, la culebra alada,
Esculpida en las viejas
calzadas de granito,
Como una diosa terrible y
adorada,
Como un genio de antiguos
monolitos,
En el cuerpo de los dioses
enroscada.
Y vi en noches festivales,
Princesas deliciosas en sus
literas,
Y la musa del silencio
sonreía en los altares
Entre los perfumes y las
sedas.
Mantéia, Mantéia, Mantéia ,
Gritaban las vestales
Ll enas de loco frenesí
divino,
Y silenciosos las miraban
los dioses inmortales
Bajo los pórticos
alabastrinos .
Bésame amor. Mírame que te
amo...
Y un susurro de palabras
deliciosas...
Estremecían el sagrado
arcano...
Entre música y las rosas
De aquel santuario sagrado.
Bailad exóticas danzarinas
de Eleusis
Entre el tintineo de
vuestras campanillas,
Magdalenas de un vacrusis,
Sacerdotisas divinas...
FIN
( Mantéia en los antiguos misterios de Eleusis quiere decir éxtasis).
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CAPITULO 4º
“He aquí que ante vosotros pongo dos caminos: el de la vida y el de la
muerte”. “Libro de Job”.
A la sombra del licor y la orgía crece la hechicera flor del delito.
A la sombra del follaje núbil, de pasión, la alimaña silvestre y el
reptil rastrero forman su nido.
En medio de la borrasca y del bacanal aprendió Belcebú a jugar grandes
sumas de dinero, y el dinero y el pecado original son coexistentes: ambos son
la tragedia de lo humano.
El juego a llevado al suicidio a la dama elegante y al astuto
caballero, al hombre de trabajo y al tahur bohemio...
Belcebú aprendió el vicio del juego , y reía alegre en el bacanal,
entre seco sonido de los dados y el taponazo alegre y triunfador de otra
botella.
Pero he aquí que nunca faltaba en la orgía un personaje misterioso:
este fatídico personaje de rostro siniestro, vestía túnica negra al estilo de
la arcadia y en sus orejas relucían siempre unos grandes aretes de oro.
¿ Que misterio envolvía a ese siniestro personaje?
¿Era acaso algún genio de luz venido de remotas esferas?
Era acaso algún luminoso señor de la llama o algún antiguo habitante de
alguna época histórica ya fenecida?. No, nada de esto, este hombre era tan solo
un horrible y monstruoso transgresor de la ley: un mago negro. Belcebú aprendió
de este mago negro ciertas claves secretas para ganar en el vicio del juego. La
amistad se mezclaba con el agradecimiento y la orgía, y así el siniestro
personaje fue conduciendo a su víctima por el camino negro...
Los hombres de la época de Saturno usaban cuerpos astrales y eran altos
de estatura: en ese entonces nuestros astrales cuerpos humanos eran tan solo
gérmenes con posibilidades de desenvolvimiento. Los actuales “Intimos” humanos,
entonces eran solo chispas virginales que animaban el reino mineral; pero
Belcebú era un hombre de aquella época, porque tenía un yo y sabía que lo
tenía.
Si hubiera seguido por el angosto y estrecho camino que conduce a la
luz, hubiera llegado a ser un señor de la mente, un hijo del fuego, como sus
más queridos amigos. Pero el licor, el placer, el fuego y la fornicación, con
sus flores exóticas de belleza maligna y seductora hipnotizan al débil y lo
llevan al abismo.
Belcebú se hizo intimo amigo del siniestro personaje que con sus claves
milagrosas le sacaba triunfante en el vicio del juego, y al fin un día estuvo
tristemente preparado para recibir la primera iniciación de magia negra en un
templo tenebroso... su maestro le había hecho promesas inefables, le había
hablado tanto del amor y de la justicia que era imposible dudar de él, máxime,
cuando le había sacado con sus maravillosos secretos siempre triunfante en el
juego.
Cómo podrían hoy en día los estudiantes de la escuela Amorc dudar del
Imperator de su sagrada orden, o de sus “Santos Rituales”? El que va a caer no ve el hoyo.
El ritual de primera iniciación tenebrosa que el discípulo Belcebú
recibió en el templo, fue el mismo primer ritual que hoy los estudiantes de
Amorc verifican en su cuarto para recibir el primer grado. Así como el
estudiante de primer grado de “Amorc”, después del rito, queda esclavo del
guardián del umbral, así también Belcebú quedó esclavo del guardián del umbral
y comenzó su carrera de demonio...
Sucede que durante las horas del sueño ordinario, “Veritas”, el Gurú
negro lleva en cuerpo astral a los discípulos del primer grado negro y los
sujeta a un rito muy curioso, veamos: El discípulo da algunas vueltas alrededor
de una mesa, golpeándola, y luego recibe un
ladrillo de manos del iniciador, el cual pronuncia ceremoniosamente
estas palabras, “ debajo del Diablo, no se te olvide” ; en seguida el discípulo
entierra el ladrillo en el suelo. Esta ceremonia simboliza que el pobre
discípulo ha puesto los fundamentos de su discípulado negro, y que ahora tiene
que obedecer las órdenes de la fraternidad negra. Después de esto se le hacen
ciertos tratamientos ocultos a la víctima ingenua sobre los chacras principales
de la cabeza, a fin de controlarlo para la negra hermandad y se le aplica sobre
la nuca un lente en forma de ojo para influir sobre los importantes centros de
su subconciente. Cuando el discípulo despierta en su cama no trae ningún
recuerdo de lo que ha pasado en el astral.
Los magos negros tienen su mística, y siempre creen firmemente que van por el buen camino; ningún mago negro cree que va por mal
camino...
El camino de la magia negra es el camino ancho lleno de vicios y
placeres.
Mariela, la gran maga negra, llena de una belleza deliciosa y fatal,
con su voz encantadora y su tierno rostro, se deslizaba ágil y ligera sobre la
mullida alfombra de los grandes y espléndidos salones de la más rancia
aristocracia de la nobleza Europea. Su voz
seductora resonaba en la fiesta como un poema de amor, como un beso de
sombras, como una música inefable. Era algo así como el romance de una melodía
o como el milagroso ensueño de una sinfonía de Beethoven.
Era Mariela la gran maga, la espléndida dama de todas las cortes de
Europa.
Las 60 almas de la paila, con sus cabelleras canas, semejaban algo así
como un jardín de blancas margaritas entre los perfumes, las sedas y los fracs
de los regios palacios... Eran las 60 de la paila un jardín de flores blancas
donde soplaba un hálito de muerte.
El testamento de las 60 Elenas fue un testamento de tinieblas y de
muerte, y tú, Angela, con esa regia vestidura, de larga cola, pareces la
ansiada prometida de un amante que nunca llega. Pareces la ninfa misteriosa de
un delicioso laberinto encantado, pareces una beldad inolvidable entre el
terciopelo de la noche salpicado de estrellas.
¿ Cuántas veces te vi, oh! Angela , como una diosa fatal entre los
espejos hechiceros de aquel elegante salón de la brujería, donde tú eras reina del
mal. Cómo se llama ¡ oh hijos del mal, esa espléndida mansión semejante a un
idilio?
¡Ah! Es Javhesermo, el salón delicioso de la púrpura y la seda. Aquí
solo reina el amor y la belleza fatal del abismo del mal. Cada dama, aquí es un
poema, cada sonrisa un idilio, y cada danza un romance de amor inolvidable...
el talle flexible y delicado de cada beldad maligna, es una bayadera entre la
silueta de un paisaje misterioso.
Andramelek, el rico fastuoso mago negro de la China , dice que el ser
humano es un ángel y por lo tanto no tiene por que sufrir, y aconseja siempre a
sus amigos que se metan en la aristocracia y se vistan como príncipes y
consigan mucho dinero.
Cherenzi, el K.H. negro, hablando en el sentido social dice que sus
discípulos deben ser triunfadores, y que el discípulo que no sea triunfador, no
puede ser su discípulo.
Los magos negros aman la fornicación y como tratando de justificarse,
dicen que es una relación divina. Los magos negros saben demasiado que las
almas que se alejan del íntimo, se desintegran en el abismo, pero entonces
Cherenzi , portavoz de las enseñanzas de los hermanos de las cavernas
tenebrosas, dice que el alma es tan solo un vestido y que ella debe
desintegrarse, porque a ellos solo les interesa el “real ser” y que aspiran a
construir su nidal en el absoluto. Esta es la mística peligrosa de la magia
negra. Cualquier neófito en ciencia oculta cae fácilmente en esa filosofía de
belleza terriblemente maligna y
seductora...
Los magos negros odian a Cristo... y lo consideran personaje malvado.
Cherenzi, el K.H. negro, dice que el señor Cristo no era iniciado, porque
ningún iniciado se deja matar... Los magos negros de San José de California
“son más diplomáticos”... por conveniencia económica. Con esa filosofía de las
tinieblas , los magos negros forman su mística y llenos de regocijo, beben,
cohabitan y se divierten... asisten a sus grandes festines y danzas
deliciosamente en sus elegantes salones, y en brazos de la fornicación gozan y
se ríen...
El camino negro es fácil y llano
y por ese camino fácil y alegre se orientó Belcebú, el apuesto y simpático
galán de la antigua Arcadia... Angosta es la puerta y estrecho el camino que
conduce a la luz, y muy pocos son los que lo hallan... El camino que conduce a
la luz está lleno de abrojos y espinas.
“Muchos son los llamados y pocos los elegidos”.
Y en nuestra evolución terrestre la mayor parte de las almas se
perdieron; a todas ellas les fue más fácil y accesible el camino negro lleno de
vicios y placeres.
¡La evolución humana está fracasada! Solo un puñado de almas se unirán
con el íntimo e ingresarán al reino
angélico. La mayor parte de las almas humanas se desintegrarán en el abismo a
través de los siglos y de los eones, entre las tinieblas exteriores, el llanto
y el crujir de dientes.
Cristo, el Divino Redentor del mundo, vino a abrir el sendero de la
iniciación públicamente para la humanidad entera. Todo el viacrucis del Divino
Rabí de Galilea es el camino de la iniciación que el iniciado debe recorrer en
su camino hacia el Gólgota de la “alta iniciación”, donde el alma se une con el
íntimo y se inmortaliza, alcanzando las almas inefables del pleroma.
Un sopor de siglos impenetrables
pesa sobre los augustos y sagrados misterios. El verbo hecho carne yace en el
fondo de nuestra arca sagrada aguardando el instante supremo de nuestra
resurrección. La doctrina santa del salvador del mundo brilla con el Fiat
Luminoso y espermático del primer instante, y la vara de Aarón permanece aguardando el paso de la culebra.
La Santa Iglesia Gnóstica es la celosa guardadora de la “Phistis
Solphia” , donde se halla escrita toda la enseñanza del Divino Rabí de Galilea,
y en le fondo de las edades brilla resplandeciente el antiquísimo y doloroso
camino por donde han transitado todos los maestros de la humanidad.
FIN.
CAPITULO 5º
Belcebú, ansioso cada vez más de sabiduría, cumplía fiel y sinceramente todas las órdenes que su siniestro instructor le daba. Conoció el curso de las corrientes seminales y despertó su Kundalini negativamente por los procedimientos de la fornicación y de la concentración, tal como los enseña Omar Cherenzi Lind en su libro titulado el Kundalini o la Serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes.
El crepúsculo de la noche cósmica extendía el terciopelo de sus alas
misteriosas sobre los valles profundos y las enormes y gigantescas montañas de
la vieja Arcadia. Los corpulentos arboles milenarios, últimos vástagos de
padres desconocidos, habían ya visto durante largos años caer las hojas del
otoño y ahora parecían secarse definitivamente para caer en brazos de la
muerte. Nuestros actuales cuerpos humanos parecían ya fantasmas de hombres y
los Intimos de nuestra actual humanidad habían ya recibido su más fina
vestidura.
Terribles terremotos sacudían Arcadia y por ende donde quiera se sentía
un hálito de muerte; de aquellas enormes multitudes de seres humanos habían
salido dos clases de seres: Angeles y Diablos.
La antigua belleza del apuesto galán de la Arcadia había desaparecido,
su cuerpo de cubrió de pelo y tomó la semejanza de un gorila. Sus ojos tomaron
el aspecto criminoso y horrible de un toro, su boca se agigantó y con sus
horribles colmillos, presentaba el aspecto de las fauces de una bestia voraz.
Su cabeza de enorme melena y sus pies y sus manos deformes y gigantescos le
dieron el aspecto de un monstruo horrible, corpulento y enigmático. Este era
Belcebú, el enigmático y apuesto galán de la antigua Arcadia.
¿Esta era la copa de sabiduría en que el quería beber?
Para llegar a esta horrible monstruosidad fueron todas esas sagradas
iniciaciones que el pasó en el templo? Este era el néctar de la ciencia, o el
licor de la sabiduría que él anhelaba?
“Sabiduría, divino tesoro,
que con tu fuego me quemas,
cuando quisiera llorar no
lloro,
y si lloro, tú me
consuelas”.
Erase un viejo leñador de la
comarca,
Que no sabía leer ni
escribir,
Solo amaba el filo de su
hacha
Y sentía ansias de vivir.
Regaba el surco con sus
lágrimas,
Y amor sentía por la
sabiduría,
Sonreían sus mejillas
pálidas
Y se embriagaba de amor y
poesía.
Sabiduría, sabiduría,
sabiduría,
Cuánto me quemas,
Exclamó el anciano que moría
Bajo las rubias estrellas.
Sabiduría, licor de los
dioses,
Es licor que envenena,
Y por un camino duro mi
espíritu vendrá;
Es terrible, Dios mío, la
tortura de esperar.
Sabiduría, por ti levanto mi
copa,
Y estoy cansado de llorar,
Sabiduría, a ti canto mis
estrofas
Y aguardo entre las rosas,
El amor que ya volverá.
Sabiduría, divino tesoro,
Que con tu fuego me quemas,
Cuando quisiera llorar, no
lloro,
Y si lloro, tú me consuelas.
El Kundalini despertado en forma negativa lo convirtió en una potencia tenebrosa de la naturaleza. Los magos negros durante la fornicación pasional aprovechan el instante de la eyaculación seminal para hacer ascender por medio de la concentración mental las hormonas vitalizadoras que segregan las glándulas sexuales, hacia la cabeza, luego con la mente las llevan al corazón y este último las envía hacia el dedo grande del pie derecho, y así despiertan el Kundalini negativamente y se convierten en el monstruo de las 7 cabezas de que habla el Apocalipsis.
En la India hay escuelas de yoga negra, que instruyen a sus discípulos
en esa ciencia tenebrosa. Todos los profundos estudios de ocultismo los podemos
reducir a una síntesis: “la culebra”.
Derramando el semen nos convertimos en diablos, y no derramándolo nos convertimos
en ángeles. Si la culebra sube, somos dioses, y si la culebra baja, se forma la
cola del diablo en nosotros y nos volvemos demonios.
La cola del diablo es una prolongación de la contraparte astral del
coxis y resulta del movimiento de la culebra hacia abajo, hacia la tierra...
El Kundalini es el bastón de los Patriarcas, la vara de Aarón, el báculo de Brahama y el cetro de
los Dioses.
Practicando la magia sexual el alquimista gnóstico despierta el
Kundalini y sube por el conducto de un canal, llamado susumná; esa culebra
ígnea es gruesa en aquellos que tienen mucha sustancia cristónica (semen)
acumulada, y delgada en aquellos que no tienen mucha energía sexual almacenada.
El despertar positivo del Kundalini va acompañado de una gran fiesta en el templo.
Terribles dolores se producen en el coxis y el fuego serpentino se va
abriendo paso hacia arriba, hacia la cabeza. El paso de un cañón a otro se
realiza según los méritos del morales del discípulo. Estos cañones son las
vértebras de la columna espinal; también se le llaman pirámides.
Cualquier acto indigno le rebaja al discípulo uno o más cañones según
la magnitud de la falta. Son 33 cañones que tenemos que conquistar para llegar
a la alta iniciación, que es la unión con el íntimo.
Esos 33 cañones pertenecen al grado 33 de la masonería, esos son los 33
años de vida de Cristo. El grado 33 solo lo tienen los maestros de misterios
mayores, los dos 3 unidos son el símbolo de la unión de la materia con el
espíritu, el círculo perfecto de la eternidad, cuyo centro está en todas partes
y la circunferencia en ninguna.
La alta iniciación se realiza cuando ya el Kundalini ha llegado a la
cabeza, pero para que el Kundalini suba triunfante a través de los 33 cañones,
se necesita practicar al pie de la letra todas las enseñanzas de los santos
evangelios, para llegar a la alta iniciación hay que pasar primero las 9
arcadas; estas son las 9 iniciaciones de misterios menores.
Conforme el fuego serpentino va subiendo por la columna espinal va
despertando todos los poderes del hombre, pues cada cañón tiene su nombre
oculto y se relaciona con determinados poderes.
Cierto maestro de misterios mayores cuenta que antes de llegar a la
alta iniciación, tuvo la debilidad de caer en cierta falta y entonces el
Kundalini le bajó cuatro cañones y para volver a conquistarlos tuvo que luchar
muchísimo.
Las ordalías de la alta iniciación son sumamente severas; el discípulo
tiene que seguir un sendero de santidad y castidad perfecta, pero al llegar a
la unión con el íntimo, el hombre se convierte en un Maestro de Misterios
Mayores y en un Teurgo.
FIN.
Después de un período de reposo cósmico, la vida recapituló la época de Saturno y entonces se inició la época solar; la tierra brillaba y resplandecía con los coloridos inefables de la luz astral, y la materia del universo era la misma luz astral. Los cuerpos físicos de nuestra actual humanidad se desarrollaron un poco más y recibieron el cuerpo vital que hoy en día sirve de base a toda la biología humana.
Los Angeles y los Diablos de la época de Saturno flotaban en el
ambiente de la época solar...
Allí vimos clarividentemente a Belcebú, el príncipe de los demonios,
entregado a los peores delitos. Miembro activo de un gran templo de magia
negra, luchaba intensamente para hacer prosélitos entre la humanidad de la
época solar y fueron muchas las almas que él conquistó para su tenebroso
templo. Bajó Belcebú los 13 escalones de la magia negra y logró la 13
iniciación negra, que lo convirtió en príncipe de los demonios, en su cintura
llevaba el siniestro cordón de 7 nudos tal como lo usan los “dizque” Caballeros
Templarios del mago negro Omar Cherenzi Lind y los miembros de la escuela de
magia negra Amorc de San José de California.
Se hizo hábil en el manejo de la mente y recibió la palabra perdida de
los magos negros que se escribe Mathrem y se pronuncia Mazrem. En su cabeza
melenuda colocó el bonete de la magia negra, y cubrió sus anchos y velludos
hombros con la negra capa de príncipe de los demonios; en su frente aparecieron
los cuernos del diablo. Estos cuernos son la marca de la bestia, se familiarizó
con todas las palabras de pase y se convirtió en un gran jerarca de la logia
negra, en un adepto de la mano izquierda.
Los magos negros de la Amorc de San José de California tienen algunas
palabras de pase muy curiosas para reconocerse entre sí: arco, palabra de pase
para los de segundo grado; Khei-ra para los de tercer grado y la cual
pronuncian así: “Que-i-raa”; Mathra, palabra de pase para los de cuarto grado,
(se pronuncia Mazra). Esta es la palabra perdida de los magos negros, es el
nombre de un templo de magia negra llamado Mahra.
Dicho templo está situado en estado de Jinas en la Montaña del Pico o
Pico de Montaña en las Islas Azores.
Los magos negros del altar de Mathra son magos de capacete rojo como
los Bhonzos y Dugpas del Tibet. De este tenebroso templo Atlante provienen los
rituales de la “Amorc” y no del Egipto como falsamente sostienen los oficiales
de esa peligrosa institución.
Yo, Aun Weor, el antiquísimo hierofante de los misterios egipcios,
acuso a esa negra institución ante el veredicto de la conciencia pública por el
delito de engaño. Yo acuso a esa gran institución por atribuirnos a los
antiguos egipcios rituales de magia negra que nosotros en el Egipto jamás
usamos. Yo acuso a la Amorc de California por el delito de profanación. Yo
acuso a la Amorc de California por su mercadería de almas. Yo acuso a la Amorc
de California ante el veredicto de la conciencia pública por el horrendo engaño
de hacer creer a sus discípulos ingenuos que es una institución blanca.
Pueblo de los Estados Unidos, levantaos como un solo hombre para acabar
de una vez con esos antros de corrupción que están conduciendo a millonadas de
almas al abismo. Pueblo bravo, pueblo heroico, ha llegado la hora de las
grandes revoluciones y no hay tiempo que perder. Ha llegado la hora de las
grandes decisiones, y todos los seres humanos debemos reunirnos alrededor del
Divino Rabí de Galilea, que desde las cumbres del Gólgota exclama: señor,
señor, cómo me has glorificado!
En vano los magos negros del quinto grado gritarán su palabra de pase:
“Astro”, porque ese antro de magia negra irá al abismo donde está la gran
bestia y el falso profeta.
En vano gritarán: Zocas, Zocas, Zocas, Zocas, las víctimas horribles
del sexto grado, porque el filo de la espada de la justicia cósmica sellará sus
gargantas entre las horribles tinieblas de la desesperación donde solo se oye
el llanto y el crujir de dientes.
Y vosotros los místicos negros del séptimo grado, en vano quemaréis la
sal de las brujas con alcohol e incienso.
El guardián inmundo de vuestro sanctum no podrá salvaros de las
tinieblas y la desesperación, porque ha llegado el milenario, y todo aquél que
no esté junto a Cristo, irá al abismo aunque grite como loco Mazrem, Mazrem,
Mazrem.
FIN.
Belcebú, el príncipe de los demonios, fue engrosando las filas de sus legiones con nuevos prosélitos, que diariamente reclutaba entre los hombres de la época solar y así se convirtió en jerarca de legiones.
El universo brillaba y resplandecía lleno de inefable belleza. La
humanidad de la época solar era análoga a las demás humanidades de cualquier
época, y entre los hombres de aquella época, hubo uno que se esforzaba
terriblemente por llegar a la perfección. Ese hombre fue más tarde Cristo, el
Divino Rabí de Galilea, el Logos Solar.
Había en la época solar otro templo de magia negra donde se iniciaron
también muchísimos hombres que más tarde se convirtieron en demonios. Astarot
fue iniciado en ese negro y gigantesco templo.