Pizarra-MCM


» Secretariado del MCM
» JMJ - Roma -2001
» Consolación España
» Revista Consolación
» DELWENDE
» Colegio Zaragoza
» Colegio Vila Real

 

Música - Archivos


     » Hna. Glenda
     » Zona-mp3
     » Imágenes

 

Pensamiento del Mes


»"Hagamos nuestras obras con mucha perfección y desnudas de toda vanidad y gloria terrena"..
Santa María Rosa Molas

 

Como Consolar...


    » En tiempo de Ocio.
    » Ante una desgracia
    » Con pequeños gestos
    » Con pequeños Gestos II

 

Links


     » Trovador.com
     » Encuentra.com
     » Cristiandad.org
     » Ciberiglesia.net

 

Libros


    » 2002 Formas de decir
       Te quiero.
    » Viviendo Juntos
    » Destellos de Vida
    » Por Dentro...
    » El Sexo Olvidado

 

 

COMO CONSOLAR

CON EL

TIEMPO DE OCIO

 Cada vez es mayor el tiempo del que disponemos para nuestro propio disfrute, gracias a los adelantos técnicos que nos facilitan la vida. Es necesario tener este tiempo de descanso, de recreación; es un derecho que el hombre ha ido conquistando y no se puede malgastar.

  Porque he ahí lo terrible: a veces no sabemos qué hacer con nuestro tiempo libre, y lo perdemos sin sentido anta la T.V. o nos dedicamos "a no hacer nada", como diría San Pablo.

  El tiempo es un regalo de Dios, es la "herramienta" que Él pone a nuestra disposición para construir el Reino, para darle gloria, para hacer el bien a los demás. Por eso no podemos dejarlo pasar sin sacarle el mayor partido. Hay varias formas de descansar y aprovechar el tiempo:

  • Visitando a algún vecino enfermo o anciano.
  • Escribiendo una carta a alguien que sabemos que le hará bien.
  • Viendo la T.V. pero no sin selección. Existen programas formativos, que aumentan nuestra propia cultura, y otros informativos, que ofrecen una buena visión de lo que pasa en el mundo.
  • Leyendo periódicos o recistas serias, que ofrecen distintos puntos de vista sobre lo que hoy pasa en la sociedad y nos ayudan a formar nuestros propios criterios.
  • Participando, con la familia o los amigos, en algún juego de mesa, ohaciendo pasatiempos...

  Todo esto, además de descansarnos del trabajo cotidiano, nos construye como personas (lo cual indirectamente beneficia a quien nos trate), y nos permite hacer pasar un rato agradable a los demás.

Almuda Jardón.

COMO CONSOLAR

ANTE UNA

DESGRACIA.

  "La vida nos da sorpresas..." dice una canción, ¡y es verdad!, está llena de momentos apasionantes pero también de esfuerzo y sufrimiento. Todos conocemos bien de cerca o de lejos ese hecho, esa situación o esa desgracia que ha cambiado el ritmo de vidas. Fácilmente decimos: "¿es que Dios se ha olvidado de nosotros?". Entonces nos dirigimos a Dios preguntándole por el motivo y buscamos, inúltilmente respuestas... Dios, obviamente no desea que sus hijos suframos, y "no nos envía los sufrimientos para ganarnos el cielo" como popularmente se escucha por ahí. Él ya nos ha redimido con la muerte de su Hijo Él nos acompaña en los -Lutos- de la vida de manera especial con su Palabra: "No os angustiéis, vuerto Padre del cielo sabe aquello que os hace falta": ¿Cómo podemos consolar ante una situación delicada y angustiosa?: El salmo 70, leído y meditado es una oración de consolación.

     "El Señor es mi socorro, él me ha´ra entender la desventura y me acompañará si le expongo mi causa cada mañana y confío"

    "No te angusties...ya sé de qué tienes necesidad" (Lc. 12,22-32); La angustia, el sufrimiento y la crisis de la vida no pueden bloquearnos internamente, pues son ocaciones para resituarnos ante la vida y recobrar la confianza en Dios, y en los que nos quieren de verdad. Creemos en un Dios que sufre con nosotros y Él es la fuerza que nos permite mantenernos en el amor a pesar del dolor y la tristeza, sin amargarnos.

Marián Aguilar.

COMO CONSOLAR

CON PEQUEÑOS

GESTOS.

    Cuanto nos cuesta pensar que las cosas sencillas y simples de la vida diaria pueden hacer brotar nuevas ilusiones. Estamos tan "presionados" por el poco tiempo que tenemos para todo que podemos estar perdiendo el sentido de los gestos y los detalles con la gente que nos rodea, desde que nos levantamos hasta que nos acostamos.

    Si al finalizar el día somos capaces de detenernos un instante quizás nos soprenderíamos de nosotros mismo por los memoentos del día en que se nos han escapado miles de detalles que hemos hecho, nos han han hecho o hemos dejado de hacer. Nuestro compromiso como cristianos está en la forma de hacer las cosas; si ponemos o no calor humano en todo lo que hacemos. Jesús - que siempre habló para gente sencilla como nosotros- lo dijo bien claro; no se trata de hacer grandes cosas...

..."y todo aquel que dé a beber tan sólo un vaso de agua freca, por ser discípulo, os aseguro que no perderá su recompensa"... (Mt.10,40).

Tan sólo un vaso de agua...Tan sólo una sonrisa aunque te cueste...Tan sólo un apretón de manos...Tan sólo uan mirada...Tan sólo escuchar...Tan sólo permanecer en...Tan sólo no tener prisas..Tan sólo acompañar a...ESTE ES EL ESTILO DE JESUS: UNA FORMA DE VIVIR CONSOLANDO CON GESTOS SENCILLOS Y GRATUITOS.

Marián Aguilar.

COMO CONSOLAR

CON PEQUEÑOS

GESTOS.

    Creo que las palabras de una persona enferma adquieren una calidad especial, se oyen con mucho más respeto que las de una sano, porque el dolor y la propia debilidad ayudan a ver la vida de forma más auténtica; en la enfermedad, ante la pérdida de fuerza, de vitalidad, ente el abandono forzoso de hermosos proyectos, la persona se ve obnligada a proyectarse en la Roca firme que es Dios. Sólo en Él, que se convierte en el único descanso.

  Por eso a mí me ocurre que al ir con la intención de animar a un enfermo, con frecuencia ellos me animan a mí. Creo que un enfermo puede ser consolación:

    Viendo su enfermedad como un misterio que afronta acompañado, porque junto a él, codo con codo está Jesuscristo ("Habiendo sido probado en el sufrimiento puede ayudar a los que se ven probados" (Heb. 2,18).

   Saboreando las pequeñas cosas de la vida que normalmente, por este ritmo acelarado que llevamos, no nos paramos a apreciar: por ejemplo la frescura de un vaso de agua, las atenciones de los familiares y amigos, el calor del sol que entra por la ventana.

   Haciendo caer en la cuenta a los que están a  nuestro lado o de visita de esas pequeñas cosas. Pidiendo ayuda al Señor para no caer en el abatimiento, y transmitiendo ánimo a la familia.

Almudena Jardón.

 

 
Novena